Una inspectora enviada por una empresa militar privada llega a una instalación de investigación abandonada para esclarecer qué ocurrió tras una serie de experimentos humanos ilegales. Lo que encuentra es un complejo devastado, poblado por antiguos sujetos de prueba convertidos en aberraciones mecánicas.
Atrapada en el interior y gravemente herida, deberá utilizar las prótesis arrancadas de esas criaturas para reemplazar partes de su propio cuerpo y seguir avanzando. Cada implante le permite sobrevivir un poco más… pero también la transforma en algo cada vez más cercano a los monstruos que caza.
Mientras desentraña los secretos ocultos del laboratorio, la línea entre víctima y experimento comienza a desdibujarse.