
Miku Hinasaki se adentra en una mansión abandonada para encontrar a su hermano desaparecido, sin imaginar el peso oscuro que carga ese lugar. La casa está marcada por tragedias del pasado, dolor humano y espíritus atrapados que no pueden descansar. A medida que avanza, Miku reconstruye lo ocurrido a través de documentos, visiones y encuentros sobrenaturales.
Completamente indefensa, su única protección es la Camera Obscura, una cámara antigua capaz de enfrentar a los fantasmas capturando su esencia. Cada paso profundiza la sensación de aislamiento y deja claro que la mansión oculta un horror que nunca fue resuelto.