
Harry Mason viaja junto a su hija Cheryl para pasar unas vacaciones en Silent Hill. En la ruta, llegando al pueblo, intenta esquivar una figura de apariencia fantasmal que aparece frente al auto, pierde el control y sufre un accidente, cayendo dentro del propio Silent Hill. Al despertar, descubre que el pueblo está cubierto por una densa niebla y que su hija ha desaparecido. Desde ese momento comienza una búsqueda que se transformará en una auténtica pesadilla.