BrokenLore: DON’T WATCH – Terror psicológico que no podés ignorar
Esta entrega de la saga antológica BrokenLore, desarrollada por el estudio japonés Serafini Productions, nos sumerge en una experiencia corta pero profundamente perturbadora. Lejos de los sustos fáciles, este juego explora el miedo desde un ángulo más íntimo: la mente del protagonista y la tensión de enfrentarte
a algo que no podes mirar de frente.
La historia sigue a Shinji, un hikikomori, término japonés que describe a personas que eligen aislarse del mundo, encerradas en su casa durante meses o incluso años. Su vida se reduce a una rutina repetitiva en un departamento oscuro en Tokio. No tiene contacto con nadie, vive sumido en la ansiedad y la soledad. Pero todo cambia cuando una presencia empieza a manifestarse entre
las sombras de su hogar. Esa presencia tiene nombre: Hyakume, el espíritu de los cien ojos, una figura del folclore japonés que no solo observa, sino que acecha… y no debe ser vista.
La mecánica central del juego gira en torno a esa idea: no mirar puede ser la diferencia entre vivir o morir. En momentos clave, mirar directamente a Hyakume puede tener consecuencias fatales. Esta dinámica le da al juego una tensión única, donde el instinto natural de enfrentar lo desconocido choca con la necesidad de evitarlo a toda costa. No hay combates, no hay armas. La supervivencia depende de tu capacidad para mantener la calma, observar el entorno con atención y tomar decisiones rápidas sin ceder al pánico.
Desde lo técnico, DON’T WATCH sorprende con un apartado visual que mezcla gráficos fotorrealistas con momentos retro estilo low-poly, logrando una combinación entre lo real y lo onírico. El departamento de Shinji se transforma progresivamente en un espacio inquietante, con pasillos que no estaban ahí y objetos que se mueven cuando no los ves. El diseño de sonido también juega un papel crucial: desde el zumbido del monitor hasta golpes secos en la puerta o susurros que se escuchan cuando todo está en silencio. La paranoia sonora es constante y efectiva.
Aunque su duración es corta, el juego logra dejar una huella. No es solo un par de sustos, sino una experiencia que busca incomodar, inquietar y decir algo más. Toca temas como la salud mental, el aislamiento extremo y el miedo a ser observado, todo envuelto en una estética cuidada y una narrativa que se presta a la interpretación.
En resumen, BrokenLore: DON’T WATCH no es un juego de terror para cualquiera. Pero si te atraen las historias que te obligan a mirar hacia adentro, y no te molesta salir con más preguntas que respuestas, esta joya independiente puede convertirse en una de tus experiencias favoritas del género.
Está disponible para PC (Steam), PlayStation 4, PlayStation 5, Xbox One y Xbox Series X|S.
