Reconozcamos algo entre nosotros: hay algo en el folklore japonés que pega distinto. No es el susto barato del slasher ni el body horror berreta — es esa sensación de que el bosque te está mirando, que el silencio tiene dueño, que la nieve no es nieve sino algo que respira. Y True Ronin Games parece haber agarrado justo de ahí para armar Eternal Haunt, su próximo first-person survival horror que ya tiene demo en Steam y que viene a tocar la puerta de cualquiera que todavía se acuerde con cariño de las noches de Amnesia: The Dark Descent.
La historia es de las que enganchan apenas la ves. Estamos en el viejo Japón, en un bosque de bambú, en plena tormenta de nieve. Kiyoshi —un viejo— se despierta y descubre que su nieto Mosaku desapareció. Mientras lo busca a los gritos en medio del temporal, da con una cabaña abandonada que parece la salvación contra el frío. Spoiler: no lo es. Adentro lo está esperando Yuki-Onna, la mujer de la nieve, con diez niños fantasma de yapa.

Si esto les suena, es porque el guiño es directísimo: la inspiración no viene solo del Amnesia (eso ya lo gritan los propios desarrolladores) sino también de Kwaidan, la antología de horror de Masaki Kobayashi del ’64, y específicamente del cuento “La mujer de la nieve”. Al que no la vio, mírenla — es de esas pelis que te dejan con la mandíbula floja por la composición visual, no por los sustos. Que un juego se anime a tomar ese material como base ya me parece un mérito de entrada.
¿Y la mecánica? Acá está el desvío más interesante de la propuesta. En vez de manejar la cordura como hacíamos en Amnesia, en Eternal Haunt lo que se te va escapando es el calor del cuerpo. Cuanto más frío tenés, más lento te movés, y más fácil terminás siendo presa del agarre helado de Yuki-Onna. La única forma de zafar es encontrar fuentes de calor — o sea, todo el juego se transforma en una huida hacia adelante buscando una fogata, una brasa, lo que aparezca. Es una vuelta de tuerca elegante: en vez de un medidor abstracto de salud mental, una tensión física que se siente más visceral.
Por si fuera poco, los puzzles son randomizados en cada partida. Eso significa que las soluciones cambian — algo que en survival horror se agradece, porque le saca el problema clásico del replay (ya sabés dónde está la llave, ya sabés qué combinación abre el cofre, embole). Y los items no solo sirven para sobrevivir y resolver acertijos, sino que algunos traen descripciones que van revelando fragmentos del pasado de Yuki-Onna. Una bocha de historia filtrándose entre los objetos, en lugar de bajarte línea con cinemáticas.
El demo ya está disponible gratis en Steam y trae unos 50 minutos de gameplay con uno de los siete niveles del juego final. El lanzamiento completo está apuntado para octubre del 2027 — sí, todavía falta una bocha — así que por ahora el demo es la única forma de ir tanteando el terreno y empezar a ponerle el ojo a este juego de True Ronin Games, que con esta primera carta ya muestra que tiene cosas para decir dentro del género.
Abríguense bien. El bosque de bambú no perdona.
