

Es una noche de tormenta a principios del nuevo milenio. La lluvia azota los cristales de un apartamento solitario cuando un joven recibe, de manos de un amigo, un extraño obsequio: un olvidado videojuego de terror que alguien ha desenterrado de los rincones más oscuros y prohibidos de la red. Su título: NIGHT CALL. Una antigua mansión. Pasillos laberínticos. Acertijos siniestros. Y monstruos que acechan en cada penumbra, esperando a su próxima presa…
Pero a medida que las horas avanzan y la tormenta se intensifica, sucesos inexplicables comienzan a desencadenarse en el apartamento. Las sombras se mueven cuando nadie las observa. Susurros macabros se filtran a través de las paredes. Objetos cambian de lugar. Algo ha despertado. Algo ha cruzado el umbral entre la pantalla y la realidad… y ya no piensa marcharse.
Porque NIGHT CALL no es un juego cualquiera. Es una maldición. Una entidad. Un abismo donde se han aferrado las perturbadoras verdades sobre su enigmático creador y los devastadores sucesos que rodearon su gestación. Ahora, atrapado entre dos infiernos —el de la mansión maldita y el de su propio hogar, infestado por presencias insondables, deberá descender hasta el corazón mismo de la pesadilla para desenterrar aquello que jamás debió ver la luz.
Entre las cenizas yace la verdad. Pero cuando se atreva a desenterrarla… puede que ya sea demasiado tarde.
¿Logrará sobrevivir hasta el amanecer? ¿O se convertirá en la próxima víctima de un horror que se niega a permanecer sepultado?