Bienvenido a una mansión que no existe en mapa alguno: la morada de la locura misma, levantada con los ladrillos de las pesadillas de Edgar Allan Poe. Restauración del legendario The Dark Eye de 1995, esta joya de culto te arrastra a un mundo onírico tejido en animación cuadro a cuadro, donde cada habitación esconde una confesión y cada sombra, un crimen.
Recorrerás los relatos más perturbadores del maestro del terror —El corazón delator, El barril de amontillado, Berenice— pero no como simple espectador. Aquí habitarás la mente del asesino y, acto seguido, la de su víctima. Sentirás la culpa que late bajo las tablas del suelo, el frío de los muros que se cierran, la obsesión que devora la razón hasta no dejar nada.
Guiado por la voz espectral de William S. Burroughs, descenderás peldaño a peldaño hacia un abismo del que la cordura jamás regresa. Porque en esta casa, el verdadero horror no acecha en los rincones… sino dentro de ti.