Tu corazón se acelera. La inteligencia artificial SEDNA acaba de despertarte del sueño criogénico, en las profundidades del océano, donde una estación submarina debía recibirte con la rutina de siempre. Pero algo anda mal. Muy mal.
Los pasillos están desiertos. No hay voces, no hay saludos, no hay nadie esperándote. Solo el silencio aceitoso del fondo marino y, en alguna parte, el eco de algo que se arrastra en la penumbra. La estación se ha convertido en una tumba sumergida, y tú eres lo único que aún respira… por ahora.
Sin nadie que acuda en tu ayuda, deberás internarte piso por piso en este laberinto de acero, administrar cada bala y cada recurso, abrirte paso entre criaturas de pesadilla nacidas de algún experimento maldito y descubrir qué desató la masacre. Cada tarjeta de acceso, cada puerta sellada, esconde un fragmento de la verdad… y un horror nuevo aguardando del otro lado.
¿Hallarás la salida hacia la superficie… o el océano te guardará para siempre entre sus muertos?