En algún rincón perdido del espacio, envuelta en un crepúsculo eterno, la nave de carga Tulpar deriva sin rumbo. Su viaje terminó en tragedia, y sus cinco tripulantes quedaron varados donde nadie los oirá, donde nadie vendrá a buscarlos. No hay rescate. No hay salida. Solo el lento contar de los días que les quedan.
La energía se agotará en seis meses. Las provisiones, mucho antes. Y en el centro de todo yace el capitán Curly, responsable de la desgracia que los condenó a todos. Ahora mutilado, sin voz, incapaz de moverse pero espantosamente vivo, queda a merced de la tripulación que él mismo sentenció a una muerte agónica.
Encerrados en ese ataúd de metal, el hambre, el encierro y el rencor comienzan a devorarlos por dentro. La cordura se resquebraja, la realidad se retuerce, y lo que tus ojos ven ya no es de fiar. Poco a poco, la verdad de lo ocurrido a bordo del Tulpar emerge de las sombras… y es más perturbadora de lo que nadie querría admitir.
¿Qué queda de un ser humano cuando ya no hay esperanza ni mañana?