JOHN llega a un hotel con una sola noche por delante. Carga un peso invisible: padece prosopagnosia, un extraño mal que le impide reconocer los rostros y las voces de quienes lo rodean, condenándolo a vivir entre desconocidos incluso cuando no lo son. Una parada más en una vida marcada por el aislamiento, o eso cree. Porque cuando despierta, el mundo que conocía ya no existe.
Afuera, el cielo se ha teñido de rojo y la ciudad se ha convertido en un nido de criaturas deformes. Adentro, tras declararse la cuarentena, el hotel se transforma en una prisión de la que nadie puede marcharse. Una enfermedad desconocida consume a los huéspedes uno a uno, y quienes sucumben mutan en monstruos ciegos y sedientos de sangre. Peor aún: una voz susurra en la mente de John, venida de otra dimensión, que parece conocerlo mejor que él mismo.
Atrapado entre pasillos que se retuercen, John deberá descubrir qué destruyó al viejo mundo, qué se oculta en su propio pasado y por qué esa presencia lo eligió justo a él.
¿Hallará la salida del Sanity Inn… o la oscuridad se quedará también con él?