Carrion City se pudre desde adentro. Una urbe ochentosa ahogada en crimen, drogas y decadencia, donde la moral se descompone al ritmo de los neones parpadeantes y nadie mira demasiado los callejones. En ese pozo de mugre, un asesino ha comenzado su carnicería. Lo llaman The Skin Stapler, y su firma es tan atroz que hiela la sangre: despelleja a sus víctimas y clava sus pieles a las paredes, exhibiéndolas como grotescas obras de arte, y acompaña cada crimen con cintas de audio distorsionadas que se burlan de la policía.
Al frente del caso está DICK SLATER, un detective veterano y quemado que ya lo vio todo… o eso creía. Junto a su joven compañero novato, Robbie Knox, deberá adentrarse en las entrañas más oscuras de la ciudad para dar caza al carnicero. Pero cada pista que desentierran sugiere que detrás de esta matanza hay algo mucho más profundo y perturbador, algo que late bajo el asfalto de Carrion City y que preferiría no ser hallado.
Cuanto más se acercan a la verdad, más se cierra la trampa a su alrededor.
¿Destaparán el secreto sepultado bajo Carrion City… o serán una piel más clavada a la pared?