Quince años después de la desaparición de la nave Nostromo, AMANDA RIPLEY sigue buscando respuestas sobre el destino de su madre. Cuando le informan que la grabadora de vuelo del Nostromo ha sido recuperada y aguarda en la estación espacial Sevastopol, no lo duda: viaja hasta los confines del espacio para enfrentar de una vez la verdad que la persigue desde la infancia.
Pero al llegar, encuentra una pesadilla a la deriva. La estación agoniza entre sombras, sus sistemas fallan y sus pocos sobrevivientes han enloquecido de terror. Algo se desliza por los conductos. Algo perfecto, silencioso, implacable. Una criatura que no conoce el miedo… ni la piedad.
Sin armas suficientes, sin aliados confiables y sin escapatoria, Amanda deberá esconderse, contener el aliento y rezar para que la oscuridad no la encuentre. Porque cada paso resuena. Cada sonido es una sentencia. Y la entidad que acecha en Sevastopol siempre, siempre escucha.